La contaminación de los Aceros Inoxidables

El evitar que nuestro inoxidable no se contamine en algunas veces se vuelve una tarea complicada. Existen muchos talleres en los que se tiene que almacenar muy cerca de acero al carbono algún otro material que complicará un poco las cosas en el almacenaje.

La mayoría se enfoca principalmente en los componentes de acero ya que son los más comunes, pero recordemos que no es la única manera en la que un acero inoxidable puede contaminarse.

La exposición a los gases de combustión, cenizas, vapores de ácidos y la generación de algunos depósitos salinos nos pueden perjudicar en la vida útil de nuestro material, sin importar el uso al que se le destinó.

Las industrias dedicadas a la fundición pueden llegar a generar una cantidad bastante grande de humos y vapores que, aunque se intentan recuperar en su mayoría, las eficiencias de los recolectores y campanas no pueden ser siempre del 100%.

La fundición de aleaciones de cobre puede generar humos “Corrosivos” para los circuitos de extracción. En algunos casos se puede optar por aceros al carbono, pero en varias de las aplicaciones el material puede sufrir deformaciones por las fluctuaciones de temperatura, siendo un factor importante a considerar relacionado con la durabilidad del material.

En otras industrias dedicadas al trabajo con ácidos, los vapores que estos emiten, si no son captados de manera adecuada pueden llegar a presentar algunos problemas por la presencia del ácido clorhídrico, por ejemplo. Combinado con un sistema de extracción sometido a tensión podría resultar en un problema concurrente.

¿Qué pasa después?

Las cenizas depositadas sobre acero inoxidable que luego son mojadas, presentan rápidamente un problema de corrosión, su composición química (base azufre), por lo general, atacará los componentes de inoxidable si es que no se tienen los hábitos de mantenimiento en el material o si son las fechas para realizarlos están muy separadas entre sí.

Los sistemas de enfriamiento para las maquinarias que los necesitan, pueden ser de circuito abierto o de circuito cerrado, en el caso del circuito abierto, las incrustaciones en tuberías y en los componentes de acero inoxidable se pueden volver un dolor de cabeza. A pesar de que se utilizan suavizadores o métodos para reducir la dureza del agua, ocurre en la mayoría de las veces, que es complicado el mantener el agua dentro de niveles bajos de contaminación. Inclusive en algunas limpiezas se utiliza el cloro para desinfectar los conductos de agua, sin saber que pueden dañar severamente los componentes de acero inoxidable.

Y sí, tenemos que hablar obligadamente de la contaminación en el inoxidable por partículas de hierro. Recordemos que, entre estos dos, mientras más distancia se tenga, mejor para quienes se encargan de almacenarlo. Y no hablamos de grandes almacenes o de empresas, también los talleres en los que se trabaje con estas aleaciones deben conocer los principales problemas. El esmerilar, desbastar, cortar o limar un acero inoxidable puede


generar partículas pequeñas que podrían terminar depositándose en la superficie. El problema con esto es que se notará hasta que se genere el óxido de hierro en la superficie, lo cual puede traducirse en un daño para nuestro componente de inoxidable.

Transportar, almacenar, cortar, doblar, etc. Cualquier operación que se haga con acero inoxidable se debe realiza únicamente con estos aceros, eso si no se quiere generar un costo extra por la limpieza química del material. Ya existe un artículo que nos permite identificar partículas de hierro sobre la superficie de acero inoxidable, te lo dejo aquí.

En caso de que quieras consultar el procedimiento bajo norma, en la ASTM A967, en esta norma se explica cómo realizar una prueba con sulfato de cobre, la cual resulta fácil de llevar a cabo además de ser bastante rápida. (Práctica D 1.144)

La prueba F 1.4.6, también resulta bastante económica, pero se necesitan más controles y el tiempo en el que se puede revelar el resultado, es de aproximadamente 24 horas. Te invito a consultarla en la norma para conocer más del tema.

Ahora que sabemos un poco más acerca de la contaminación de acero inoxidable, tenemos las bases para darle un mejor cuidado y prolongar su vida útil por muchos años. Si te ha quedado alguna duda o necesitas conocer más al respecto sobre este u otro tema, te invito a contactarme por correo: asanchez@cominoxonline.com.

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